Prensa

07/01/2010

Elogio del melodrama

Por: Sebastián Salvador
Categoría: Prensa / La pasión manda

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¿Cuántas veces pronunció la frase “Esto un melodrama” para referirse a una película, una obra, un novela y hasta un hecho de su vida ó, desgraciadamente, al escuchar los discursos de ciertos políticos de nuestro nuestro país?

La penetración cultural del género melodrama en el lenguaje popular y su uso en expresiones es de larga data mas, ¿se sabe qué es lo significa realmente? ¿Qué hace que algo sea melodramático? ¿De dónde proviene como estilo?

Angel Farreta enciende la llama en las página de “La pasión manda”, su último libro, de un debate que se ha dado y se seguirá dando acerca del género y su corpus; en una visión que es frontal y no le escapa a ciertos tópicos polémicos que pueden hacer levantar temperatura al lector que se apasione con el tema.

Esta cuestión primera, que el lenguaje común utilice la palabra melodrama para definir un sin fin de situaciones disímiles, es la inicial preocupación de Faretta, que describe y pormenoriza la genealogía del género en los primeros capítulos para despejar dudas y definir la especificidad del objeto de estudio. Para posteriormente, introducir los cambios sociales y económicos que posibilitaron lo que llama la “condición melodramática” necesaria.

Lejos de ser un compartimento estanco, el melodrama se revitaliza en distintas épocas pero es con el cine –el invento que revolucionó artísticamente el siglo XX, como señala el autor- donde ha encontrado sus mayores expresiones.

Adentrándose más en el libro el autor destaca a Douglas Sirk, King Vidor y Vicente Minelli como los directores extranjeros que mejor lograron plasmar obras del género. Deteniéndose sobre todo en la figura de Douglas Sirk, su preferido, del cual transcribe una breve entrevista en un capítulo.

De los autores nacionales, rescata las figuras de Hugo del Carril, Daniel Tinayre, Carlos Hugo Christensen, Mario Soffici y Romero, que con sus particularidades, le agregaron al género elementos de un universo propio en cada caso. Faretta destaca a “Rosaura a las diez”, novela escrita por Marco Denevi y lleva al cine por Soffici en 1957, como un caso “ejemplar” por el desarrollo estilístico que alcanzó.

El autor, pone luz también sobre los personajes necesarios en todo melodrama, sobre el "melos" y esclarece sobremanera la problemática de la mujer en el cine del género.

Sobre el autor

Angel Faretta es escritor, crítico de cine y docente. Dio cursos, conferencias y seminarios sobre: El Romanticismo y la mentalidad romántica, El cine y el mal, e Introducción a la literatura fantástica. Fundó y dirigió la escuela de cine Aquilea y ha desarrollado una extensa obra literaria y teórica. De 1993 es “Datos tradicionales” (poemas), “El saber del cuarto” (relatos, 2005); del mismo año es su obra teórica “El concepto del cine”. “Espiritu de simetría” reúne escritos de Faretta en la revista Fierro y “Tempestad y asalto”, del 2008, es su primera novela.

© Cronista.com, Jueves 7 de enero de 2010

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